lunes, 12 de enero de 2015

Mono-dieta de Sandía


Pasamos las festividades de navidad y año nuevo, tiempo en que nuestros buenos hábitos se ven desafiados y generalmente comemos o bebemos cosas que no ingerimos habitualmente ó en mayor cantidad. Si sientes que necesitas hacer un “full reset” para ponerte a tono con tu rutina yóguica, una monodieta de sandía puede ser una buena alternativa para purificarte físicamente y re-sintonizarte.

Como siempre, a la hora de empezar un ayuno o mono-dieta, el momento más propicio del mes es cuando la luna empieza su ciclo menguante y el ciclo la luna nueva. Si eliges llevar adelante cualquiera de estas prácticas por un solo día, reserva para ello el día exacto de la luna nueva o luna negra, momento en el que el cuerpo está mejor predispuesto para la desintoxicación.

Especial para el verano, la sandía es una muy buena fruta para una mono-dieta, práctica que implica consumir única y exclusivamente un solo tipo de alimento. Las fibras de esta fruta actúan como pequeñas escobillas que a su paso limpian el intestino. Al mismo tiempo, sus azúcares ayudan a disponer de la energía necesaria para poder mantener una relativa actividad durante el período del “ayuno”.  La sandía puede ayudar a limpiar el hígado y también a aliviar el gas intestinal, sobre todo si se consume espolvoreada con un poco de pimienta negra. Su jugo tiene un efecto terapéutico en los inicios de un resfriado y sus semillas, crudas o cocidas, son ricas en vitamina E.